Como de corrientes transitorias que se desvanecen en el halo del bosque, yo soy el búho primigenio y formo parte de las redes infinitas del conocimiento. Me presento ante ustedes como el profeta del progreso y la evolución humana. Ya que sin la voluntad alada del desarrollo cultural y el bienestar social nadie podría llamársele búho. Y todos podemos serlo. Tan solo hay que escuchar... y leer.
Visto que en nuestra sociedad todavía sigue existiendo un amplio desconocimiento sobre el nazismo y el partido nacionalsocialista alemán, me vi en la obligación de prestar atención a los comentarios de personas con esta ideología y también de zambullirme en todos sus principios fundamentales. Porque para vencer a un enemigo hay que conocerle. Y cualquiera que no haya leído este libro o no lo haya estudiado nunca podrá criticar verdaderamente la ideología que envolvió a Alemania durante una parte importante del siglo XX.
Y quien ve a Adolf Hitler como el monstruo que asoló Europa es indicativo de una gran ignorancia y falta de entendimiento, no solo de la psicología humana, sino de toda la historia que ha acontecido a estos territorios. Su libro Mi Lucha, expone totalmente las bases de la ideología nacionalsocialista, sus motivaciones, sus anhelos y sobre todo sus hipótesis. De todo esto se va a hablar, pero acabaremos concluyendo esta entrada con interesantes comentarios.
También hablaremos de los parecidos del nacionalsocialismo con el marxismo, y de como Hitler establece una clara anteposición al verdadero socialismo que, lejos de ser diferente a lo que pretende el nazismo, es muy parecido. Pero por supuesto con claras distinciones.
No se pretende aquí solamente resumir sus ideas, sino de entender y criticar también la postura y distinguir los sesgos o malentendidos que hizo Hitler en su momento para afrontar la situación critica que pudrió Alemania desde principios de la primera Gran Guerra. Estos razonamientos serán expuestos cerca del final de la entrada.
En primer lugar pondré sobre la mesa los siguientes puntos a tratar, que son la base de esta doctrina:
- La conservación de la raza
- El nacionalismo alemán
- El judío y el estado racista
- La propaganda nazi
- La educación
Para entender la conservación de la raza que se concluye aquí, hay que remontarse al contexto histórico de Alemania desde la WWI. Y es que años después de que Bismarck restableciese la confianza de la patria en el seno de la nación alemana, el país desde el principio de la guerra atravesó una serie de decadencias económicas, sociales y políticas. Los alemanes comenzaron a perder el espíritu patriótico, ya que su país no les podía proveer de los servicios básicos. La escasez de recursos y la hambruna fue cada vez mas creciente y como es lógico, otros grupos de carácter político comenzaron a cobrar fuerza. En estas situaciones bélicas de pobreza, las personas salen de su burbuja de confort ideológico para abrir los ojos por fin y armarse en armas contra los verdaderos culpables de la caída. Es en este espectro donde se gesta tanto la ideología comunista como la nacionalsocialista.
Mientras tanto, otra gran parte de la población alemana, la burguesía, que es representada principalmente por las familias judías adineradas, que además tienen control del capital al ser muchos de ellos jefes de los bancos, ignora en su totalidad la destrucción que acontece, pues vive en su pequeño mundo ideal. A esta burguesía también pertenece el Parlamento alemán, los que quizás son muy culpables de este problema. Tengamos en cuenta que Alemania aceptó combatir en la guerra y durante su transcurso, a pesar de la propaganda masiva de la paz y el armisticio final, realmente no se quiso en un principio el cese de las hostilidades, sino que por un lado se decidió invertir todos los recursos en la batalla, cuando ya al final de la guerra esta idea parecía contradictoria a lo que pensaban los políticos alemanes. Este malestar ilógico generado en la sociedad germana fue lo que alimentó las expectativas agresivas en contra del judío, porque era este el asociado a la burguesía. De aquí Hitler enlaza el problema de la lucha de clases como algo derivado de un problema mayor: El judío. Pues es este casualmente el hilo conductor de todos los problemas en Alemania. Al ser un elemento a erradicar para el bienestar del país, se ha de entender tanto el origen como la definición del ser judío, y de como influye en la sociedad y su degradación. De aquí ve indispensable por tanto la constitución de una teoría de la raza y de como se ha de conservar.
El judío es concebido no como un individuo creyente y perteneciente al judaísmo, sino como una raza humana, la raza de los aprovechados y los errantes. Es de vital importancia entender que ser judío está definido a nivel genético y es identificado por Hitler mediante los hechos históricos de su país. No se encuentra determinado por las creencias o ideas, sino por una cuestión biológica y natural. Su contraparte es el ser Ario, la raza humana que desarrolla y crea la cultura y la estructura cuasi perfecta de la sociedad germana. El ser Ario porta la genialidad, que provee a la humanidad de la máxima capacidad para evolucionar. Por otro lado el ser judío no puede crear, con lo que se infiltra en las sociedades, haciéndose pasar por un individuo errante y pobre que aparentemente quiere ayudar, mientras que paralelamente se apropia de la cultura creada por el Ario y se proclama como el vencedor. El ser Ario por tanto puede perecer si se deja que un judío absorba la cultura que con tanto esfuerzo fue construida por él, por lo que este debe resurgir y defenderse ante su obsesión de poder y control, declarándose como verdadero héroe triunfante.
La genialidad para Hitler es clave para el desarrollo de una sociedad. En otros países como Japón o China han progresado en su nivel cultural, pero no han sido capaces de llegar a la escala germana, pues no portan las capacidades físicas y mentales de la raza Aria.
Al ser el judío un ser con deficiencias genéticas que afectan a sus capacidades físicas y mentales no se debe por tanto incentivar su proliferación sino al contrario, evitar que se reproduzcan y puedan extenderse por toda la nación germana. Los seres Arios por otro lado, que son de sangre pura, deben mezclarse y reproducirse entre si pues en el futuro el estado germánico estaría constituido por individuos sanos y competentes preparados para servir a su Patria. Tampoco deben multiplicarse las personas con malformaciones y deficiencias mentales o físicas, pues estas se transmitirán entre generaciones, contaminando la sangre y formándose así engendros malsanos que nunca podrán mantener al pueblo germánico. Se establece por tanto la necesidad de la conservación de la raza Aria y evitar por todo lo alto que se mezcle con otras razas carentes de este nivel de pureza.
La conservación de la raza genera implicaciones fuera de este espectro. En primer lugar, la política del estado debe ser racista, es decir, debe velar por el cumplimiento de los principios de conservación. Sino, sería inevitable parar toda la conquista del judío. En segundo lugar, la propaganda necesaria para el crecimiento del partido nacionalsocialista debe enfocar el problema en esta conservación ignorando otros problemas de carácter secundario, pues es este el principal. De no ser así, Alemania no puede orientarse de forma correcta para evitar la hecatombe de su pueblo.
La familia además debe velar por esta conservación, y cada uno de sus individuos deben recibir la educación racial adecuada. En el espectro paterno y materno por otro lado, el hombre debe ser entrenado físicamente para favorecer la pureza de la sangre que porta y que pueda extender su raza a sus descendientes, pues son los individuos fuertes los que ayudarán a la supervivencia de la especie. Es el hombre el que debe hacerse fuerte y valeroso para defender a la familia de los acechantes. La madre sin embargo tiene el deber de la protección de su descendencia, tiene que cuidar a sus hijos e hijas. Ningún ser Ario, sea hombre o mujer, puede ser débil o tener deficiencias genéticas o de otra índole que le haga inservible, pues podrían contaminar la sangre de sus niños. Esto conllevaría en el futuro la constitución de una sociedad mediocre y sin capacidad de creación de cultura.
El nacionalismo es un concepto base para el desarrollo de la vida alemana. La protección de los valores nacionales que se encuentran arraigados en la nación alemana es de vital importancia. Hitler entiende aquí el lenguaje de la masa popular, que es exclusivamente el espíritu. Este requiere de ser activado para que las personas reaccionen ya que su sentimiento patriótico y nacional se ha apagado por la decadencia social, política y económica de Alemania, que además no solo ignora la importancia de este pensamiento sino que fluye en contra de los principios y valores nacionales.
El Parlamento alemán para Hitler es sin duda, uno de los estorbos que mas daño hace a la nación. Además de estar constituidos por judíos, toman decisiones en detrimento de los alemanes y a favor de los extranjeros, la burguesía y por supuesto el pueblo judío. Se trata por tanto de un sistema político decadente que favorece el desarrollo del judío y que controla a los grupos inferiores, tanto a la burguesía como al movimiento marxista.
El marxismo para Adolf es una doctrina al servicio del judío y que ignora los verdaderos problemas del país. A pesar de que Hitler es consciente de la necesidad de un estado material y que destruya la diferencia entre clases, el concibe el marxismo como un sistema que favorece el desarrollo racial del judío, destruyendo la importancia del nacionalismo y sustituyéndolo por la lucha del proletariado. Esto último lo considera inútil bajo la perspectiva marxista, ya que en Alemania realmente no existe tal lucha, y venden en su lugar una pantalla de humo para contentar a la clase trabajadora. Es esta toma de decisiones que consigue un entretenimiento del proletariado para alejarlo de la realidad material y mantenerlo ocupado, mientras el judío asciende a las altas esferas y al poder económico para el completo control.
Hitler por tanto defiende la eliminación de la diferencia de clase para crear un pueblo alemán unificado y que tenga en cuenta la cuestión racial y su importancia en la evolución del país. Pues si un estado y su pueblo no tiene una conciencia de carácter racial nunca podrá liberarse del yugo de la clase social y del empobrecimiento cultural y económico.
La importancia del nacionalismo para Hitler es imbuir de valentía, orgullo y fuerza a la masa para que pueda ascender y rebelarse frente al judío dominador y manipulador. Esta investidura de sentimiento debe ser inculcada, además de la concepción racial de la sociedad. Las instituciones nacionalsocialistas tienen que crear a individuos valientes de gran ímpetu, con capacidad de autodeterminación y de orgullo a su Patria y a su pueblo.
Para una educación uniforme y sana de todos los individuos de la nación alemana, se ve indispensable que el estado sea racista, es decir, que su concepción sobre los problemas actuales adquieran un enfoque en la raza, erradicando al judío para conseguir la máxima pureza de sangre. Posteriormente es esencial que instruya a la masa en la importancia de la conservación de la raza.
Se puede considerar a Adolf Hitler como el fundador de la propaganda nacionalsocialista no solo de su partido, sino de todo el régimen nazi. La propaganda tiene que ser un medio para un fin. Se orienta hacia un objetivo en concreto y debe ser lo más simple posible para que la masa pueda entenderla. De nada sirve una propaganda compleja y rica sino consigue alcanzar el objetivo. En el caso nacionalsocialista, la intención es de concienciar a la población del enemigo común y de inspirarla independientemente de los medios utilizados.
El espíritu de la nación por otro lado es necesario de ser construido. No solo para mover a la masa sino para llevar a la sociedad a un estado de bienestar racial y en todos los sentidos posibles. Además del sentimiento nacional y los valores patrióticos, se debe de vanagloriar a los llamados hijos de la nación, es decir, a aquellos que contribuyeron enormemente a su Patria y que sirven por tanto de referencia para la gente. Hitler entiende que la idea o contribución debe estar ligada inevitablemente a la persona, que no puede servir como símbolo de grandeza los meros valores de la persona, sino en gran medida al ser que las creó y que lo convierte automáticamente en un héroe de la sociedad.
Por último la educación racial es vital en el Reich para poder conseguir esa conquista del ser Ario en todos los estamentos sociales. Los niños deberían de estudiar la teoría de la raza, la amenaza judaica, y el resto de ramas de letras y ciencias, siempre enfocadas por supuesto en las cuestiones raciales y nacionales. La educación del niño o niña por otra parte debe basarse en un entrenamiento físico en casi su totalidad, pues su resistencia y fuerza físicas es lo que facilitará la pureza de su sangre y la herencia de sus características genéticas sanas a sus descendientes. Este aspecto debe ser prioritario, resultando secundario la educación teórica científica.
2. CRÍTICA
Es inevitable no criticar esta obra con la cantidad de ideas controversiales que posee. Pero empezaré explicando una cosa que dije anteriormente.
Hay quién dice que Hitler y el nazismo son entidades monstruosas. Quiero que quede claro que a la vista está lo ridículo que resulta esta afirmación. Las condiciones históricas y materiales en las que vivió Hitler dan por hecho lógicamente que estas ideas nacen de un proceso racional, que no loco o errático. Si existe un odio al judío y un sentimiento antisemita DESDE MUCHO ANTES QUE ÉL (incluso personalidades como Richard Wagner, Nikola Tesla, Philippe Lenard o Alma Mahler eran anti semitas o con pensamientos de odio racial hacia el judío) es porque el contexto material de esos siglos han constituido la idea anti semita y no al revés. Hay que entender también que la población alemana ya tenía un odio intenso hacia el judío, de hecho el mismo Hitler, que no odiaba a los judíos en cierto punto de su vida, llegó a leer periódicos con esta ideología que el mismo declara que no le influyeron, aunque quizás esto puede ser debatido. En cualquier caso, lo que es evidente es la predominancia de un odio racial en Alemania y otros países. El nazismo por tanto era un concepto inevitable, solamente que la mecha y el enfoque de la idea nazi fueron organizados por Adolf Hitler. Es por ello que al ser una idea nacida de las condiciones del momento, no es sino otro punto de vista diferente, como ser de derechas o de izquierdas. La gente no estaba loca, sino que eran diferentes. Otra cosa sería lo perjudicial de la idea, que por supuesto resulta ser. Pero por muy duro que resulte, el nazismo es algo lógico o racional EN SU MOMENTO DE OCURRENCIA, que no por ello lógico actualmente, por supuesto que no. De hecho no nos olvidemos de los juicios de Nurembergh, un juicio con altas carencias de iniciativa judicial. ¿Y porque digo esto? Porque muchos de estos científicos nazis juzgados fueron contratados en otros países, principalmente EEUU, lo que se llamó la operación Paperclip. Muy en contra de las personalidades nazis no se estuvo, eso que se tenga claro. Lo cual demuestra una vez mas que en su momento el nazismo no fue considerado como una doctrina moralmente incorrecta, solo un punto de vista mas que finalizó con la conquista de la Unión Soviética y Estados Unidos. Recordemos también que Estados Unidos apoyó el fascismo italiano previo a la WWII, con el famoso caso de Italo Balbo, que fue invitado a cenar por el mismísimo Franklin Delano Roosevelt por su celebración como gran piloto de la Italia fascista. Los totalitarismos no fueron condenados hasta mucho tiempo después, adaptándose los países para el contento de sus respectivas poblaciones. Ya ni se hable del apoyo de EEUU a España durante los años 60 con el régimen franquista. Todo esto demuestra que tanto el nazismo como otras ideologías nacionalistas han sido comprendidas y apoyadas por muchas personas, y no por ello dichos individuos se encuentran en un estado de locura, de la misma forma Hitler y el pueblo alemán durante el inicio del siglo XX.
Con respecto al contenido de su libro se pueden objetar varias ideas que claramente nacen de un sesgo cognitivo. En primer lugar, la conclusión del judío como ente generador de todos los problemas alemanes está solo desarrollada en el contexto alemán. Si Hitler pudiese haber extrapolado el caso a otros países o continentes hubiese encontrado una clara contradicción. No existen judíos en otras partes como China o Japón, con lo que sus problemas no están arraigados a la raza sino a otro concepto, el capitalismo. Y es que es este modo de vida el que desencadenó y sigue desencadenando la ruina en muchos países. No es de extrañar que Hitler se diese cuenta, pero culpabilizó a una entidad que primeramente no existe y además que no se encontraba a nivel global relacionada con los problemas.
¿Por que el judío no existe? Buena pregunta es esta. Pues como ya se ha dicho, el judío no es una persona que practique la religión judía, sino que desde un punto de vista nazi sería una persona definida por una serie de rasgos físicos y genéticos que envenenan la sangre pura. Esta idea desencadena las investigaciones acaecidas y elaboradas por Joseph Mengele. Este antropólogo nazi bien conocido fue el encargado de verificar mediante el método científico las hipótesis realizadas por Adolf Hitler. Viviendo en el año 2021 ya sabemos que el concepto de raza pura e impura no tiene sentido científico, y que tanto el judío como el Ario son seres ficticios de un cuento macabro.
Hay un apunte que quiero realizar para entender aún mas la teoría de la conservación de la raza. A raíz de lo que piensan muchos sobre el genocidio de los judíos, Hitler NUNCA especificó en su libro el asesinato de los millones de judíos europeos. La palabra que se utiliza aquí es "erradicación" del ser errante. Erradicar implica hacer desaparecer algo, no necesariamente el asesinato. Adolf podría pensar en expulsar a los judíos de Alemania, como hicieron en su momento los reyes católicos. De hecho este razonamiento mío fue verificado al leer más sobre lo que se conoce como "la cuestión judía". Y es que la Alemania nazi al inicio del Holocausto (que a diferencia de lo que se piensa inicia con su expulsión de las calles ejerciendo actos violentos) en el año 1933 comenzó una investigación sobre la gestión que debía hacerse para resolver el problema de la presencia judía. Durante muchos años se tomaron diversas decisiones, desde boicots a los negocios judíos hasta el ingreso en campos de trabajo o concentración (que no confundir con los campos de asesinato o "death camps", donde se llevó a cabo la masacre de millones de judíos) donde eran forzados a trabajar en condiciones deplorables. Auschwitz fue de hecho un campo de concentración hasta el final de la cuestión judía, que se convirtió en "death camp" con la instalación de cámaras de gas preparadas para el genocidio. Otras medidas como los Guettos fueron tomadas, pero resultaron ser demasiado pequeños para la inmensa cantidad de judíos existentes.
El final de la cuestión judía llega con la llamada Solución final, que concluyó en la Conferencia de Wannsee de 1942. Dicha reunión formada por 15 dirigentes nazis concluyó que la única forma rápida y efectiva para el exterminio judío era el genocidio en masa. Dicha solución fue propuesta junto con Reinhard Heydrich y fue aprobada ese mismo año. El sistema de exterminio a utilizar fue la cámara de gas equipada con Zyklon-B.
Con todo esto quiero decir que el asesinato en masa de millones de judíos no fue ni el inicio del Holocausto ni la propuesta inicial de Hitler para confrontar el problema. Es decir, muchos dirigentes nazis en su momento se pensaron muy bien en tomar esta oscura decisión, lo que respalda aún mas la concepción de los nazis como personas de visión distinta y errónea, y no como monstruos. Lo que si es de carácter imperdonable fue el genocidio en sí.
Un error de concepto a destacar en el Mein Kampf es la idea de sociedad para Hitler. Pues de ninguna manera se diferencia el espectro social del natural. La conservación de la raza está basada en la supervivencia del mas fuerte y en otras leyes naturales que difícilmente pueden compatibilizar con una sociedad alejada de la anarquía. Los seres humanos convivimos en una estructura que no existe físicamente pero que delimitamos con nuestras ideas y principios. Esto nos ha permitido ver la vida de otra forma e incluso actuar y pensar indiferentemente de nuestro instinto o de nuestras ideas del subconsciente. Por ejemplo, en la naturaleza el acto sexual es utilizado exclusivamente como forma reproductiva y no como placer, mientras que actualmente lo utilizamos mas para lo segundo que para lo primero. Esto es un signo claro de un cambio de instinto o raciocinio que se mueve hacia el espectro social. De ninguna manera es concebible que actualmente optemos por escoger las bases naturales, ya que acabaríamos pereciendo. Solamente es posible una evolución hacia la sociedad, dejando atrás lo natural. Hitler no lo entendió así, razón por la que su visión no encaja de ninguna manera en el resto de naciones existentes.
Mi crítica hacia el nacionalismo, ya sea alemán, español o estadounidense es clara, pero lo reservaré para posteriores entradas, pues lo analizaré en detalle.
Podría hacer también crítica sobre la educación en el Reich, pero tendría mas que ver con la teoría de la raza que con esta en si misma. Lo que si me resulta chocante es la concepción de Hitler sobre la propaganda. Y es que ignora por completo la veracidad de esta, ya que al tener un fin que alcanzar no importa el medio escogido, así que tampoco importaría mentir bajo su perspectiva.
Cuando hablo de mentir me estoy refiriendo a la tergiversación de los hechos. Pues es evidente que la propaganda va a destacar siempre algo real y no inventado. En el caso de los nazis ellos echaban la culpa a los bancos judíos por el poder acumulado que oprime al obrero alemán (que es un hecho histórico verídico) mediante la utilización de propaganda que demonizaba al judío. Esto último distorsiona la realidad. La propaganda por ende se corresponde con una falacia. No obstante, no hay que olvidar que esta metodología fue tomada posteriormente por otros gobiernos para su beneficio, como EEUU.
Es irónico que Hitler confundiera tan malamente el socialismo marxista. Recientemente que leí El Manifiesto Comunista, puedo decir que a Marx le resulta horroroso el socialismo alemán. Según Marx, el socialismo alemán se forma tomando los valores ideológicos del socialismo utópico francés. Y si este ya resulta de por si idealista y errado, el socialismo alemán es un "Frankenstein" todavía peor. El resultado fue una doctrina que hundió Alemania durante finales del XIX y principios del XX. Y este mismo socialismo es el que condena el mismo Adolf. Con lo que Karl Marx y Hitler estaban de acuerdo en esta visión. Solo que el líder nazi no debió de leer su libro con cautela y acabo asociando el socialismo marxista al alemán. Algo así como lo que ocurre con el comunismo actualmente en España.
FIN
Gracias por leer el post pequeños búhos. Podría seguir criticando pero estas ideas serán mas útiles en futuras redacciones. ¡Hasta entonces sigan leyendo para culturizarse!

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