Como de corrientes transitorias que se desvanecen en el halo del bosque, yo soy el búho primigenio y formo parte de las redes infinitas del conocimiento. Me presento ante ustedes como el profeta del progreso y la evolución humana. Ya que sin la voluntad alada del desarrollo cultural y el bienestar social nadie podría llamársele búho. Y todos podemos serlo. Tan solo hay que escuchar... y leer.
Una gran fuerza política y económica se asoma a Europa tras unos años de relativa paz, pero esta ha sido de dudosa permanencia, ya que se hacen claras las intenciones de Rusia por el dominio territorial, una estrategia geopolítica que en parte está basada en el apoyo internacional de países aliados. Aunque Europa ha tratado por todos los medios frenar los avances de la garra rusa, esto ha resultado invalido, y de eso se va a hablar posteriormente, de uno de los grandes confrontamientos que, lejos de ser legal o constitucional, ha sido una declaración del objetivo primordial ruso mediante el uso de la fuerza, la amenaza y el poder militar y económico. Expliquemos en detalle la situación actual.
Hace unas semanas, Vladimir Putin, el actual presidente de la Federación de Rusia, da unas declaraciones para intentar impedir la unión de Ucrania a la OTAN, que es la alianza entre países europeos y Norteamérica. Esto ha derivado en más tensiones, por parte de los países europeos más implicados como Alemania. Posteriormente Reino Unido también intervino en los comentarios y por último el resto de los países europeos y Estados Unidos. Todo resultando en una bocanada de amenazas de intervención y multas económicas. ¿A qué se debe tanto revuelo?
En primer lugar, juntaremos los países en tres grupos en función de sus intereses estratégicos. Tendríamos a los norteamericanos, los europeístas y por último los nacionalistas rusos. En este último grupo se incluiría tanto la propia Federación rusa, como los diferentes partidos o grupos de personas de ideología nacionalista rusa. Digo esto porque dichos grupos se encuentran tanto en la zona este de Ucrania como en muchos otros países de la era soviética, que actualmente son independientes.
Todo este revuelo deriva de las consecuencias de la invasión a la península de Crimea (un tema importante que será discutido en profundidad) y la guerra de trincheras en el Donbás. Empezamos a explicar punto por punto los sucesos acaecidos.
Las tensiones generadas actualmente del lado europeo tienen su procedencia en las acciones y declaraciones de Putin. La guerra en Crimea desveló el enfoque que quería dar el gobierno ruso a toda su operación en el extranjero. Esta muestra pública nos dio a entender que independientemente de las acciones tomadas por la Unión Europea u otros países como EEUU la disuasión no puede ser ejecutada salvo por la misma Rusia. El país tiene un control tal sobre Europa que tan solo bastó con cerrar el gaseoducto NordStream 2 para poner en escasez a países como Alemania (que importa una gran cantidad de gas natural de estas líneas) y forzar a Norteamérica a enviar buques con LNG (Liquid Natural Gas, o gas natural licuado) para cubrir esta demanda. En este espectro energético, Rusia tiene una gran influencia, aunque esta interrupción del suministro no sea su objetivo. Quizás España no es un país tan dependiente ya que sus proveedores vienen principalmente de Algeria, a través de los dos gaseoductos principales que cubren nuestras necesidades de gas natural, utilizado para la calefacción de hogares domésticos y para centrales eléctricas de ciclo combinado en mayor medida. Esta muestra de poder es un arma con un potencial abrumador y no es necesaria otra medida de calibre similar para destruir Europa. Es por esta razón que la preocupación rusa sobre las medidas y multas impuestas por la UE es prácticamente inexistente.
Después de dicho evento y la actitud completamente pasiva de la OTAN y los países europeos ante tal invasión de carácter imperialista, Rusia ganó una influencia importante, pero el premio gordo es todavía reservado. Sus ojos fueron poco a poco cayendo en territorio ucraniano y esto no ha gustado nada. No obstante, la gran alarma ocasionada surge de un conocimiento más que simple y verdadero sobre la voluntad del gobierno ruso en el cumplimiento de sus intereses. No importa que tan dura sea la represalia, ni la OTAN, ni EEUU, ni Europa pueden contener esta sed de manipulación y dominio territorial.
La pérdida de Ucrania por parte de la UE no es algo actual. Ya en noviembre del año 2013 se programó la reunión para llevar a cabo la adhesión al conglomerado europeo. Esto fue evitado por Rusia con sus avisos intimidatorios sobre las consecuencias del acuerdo y fue así como acabó suspendiéndose. En vista de estas actitudes, Ucrania, temiendo una posible invasión, ha tendido a crear nuevas relaciones importantes con Europa. Tal es el miedo que actualmente el presidente Volodimir Zelenski ha emitido un comunicado de no intervención por parte de EEUU alegando que la situación no es alarmante. ¿Como no iba a ser alarmante?
La presencia de 130.000 tropas en la frontera ucraniana según el ministro de defensa Oleksiy Reznikov no es algo por lo que alarmarse. En declaraciones del propio ministro: "por ahora no hay fenómenos o acciones de carácter militar (por parte de Rusia) significativamente diferentes de lo que sucedió la primavera pasada, antes de Semana Santa". Y si bien ya se procedió en 2014 con una invasión en Crimea (que ocurrió de la misma forma con tropas rusas en las fronteras ya listas), ¿cómo no sería de esperar que Rusia acabase invadiendo Ucrania? Y más teniendo en cuenta la cantidad de material militar que se está preparando. Tan solo un mecanismo de intimidación dirán algunos. Que sería así salvo por un pequeño detalle. Las leyes internacionales dictan que un hecho así permite que Ucrania haga uso de la fuerza en defensa propia, y de ser apoyado por otros países para disolver dicha amenaza. Estas leyes (como se verá después) fueron firmadas por Rusia, las cuales se violaron previamente en Crimea y puede que se vuelvan a romper. Lo que es seguro es que la tensión bajo la perspectiva legal y moral es motivo como para estar preparados y actuar en caso de invasión. Si no se hiciera nada, no solo serán devastadoras las consecuencias del pueblo ucraniano europeísta sino además perjudiciales para Europa en su batalla por la mejor posición geopolítica.
Estados Unidos también se sumó a los avisos de amenaza a Rusia. Como pueden pensar muchos, la capacidad disuasoria del estado anglosajón es muy superior al poder de influencias de Europa. En realidad, esta concepción se encuentra sobreestimada. Por un lado, la experiencia actual nos ha provisto de una visión más clara del dilema, la influencia de EEUU en Oriente Medio por ejemplo a desaparecido casi por completo. Tras las contiendas con el Estado Islámico por parte de los kurdos y los iraníes, el fin supuso que Irán sería el ente reinante, negando las promesas hechas al pueblo Kurdo sobre la adquisición de un territorio para asentarse. Hecho esto, Rusia con un control casi titiritero del estado iraní aumenta su expansión territorial, echando a los norteamericanos finalmente de Afganistán y otros territorios. Hablo de los kurdos porque son los títeres de Estados Unidos, y su presencia implica que el poder americano tiene una vía de entrada para extender sus influencias. Esto era más que conocido por Rusia e Irán, razón de más para echarlos y negarles lo acordado. Otra vez, el estado yanki decide retirarse sin hacer frente a los rusos o iraníes.
Algo parecido sucedió en Venezuela hace unos meses, cuando buques estadounidenses y chinos asolaron las costas cercanas por las revueltas que vaticinaban un posible derrocamiento del régimen, un agujero muy grande por el que estas superpotencias podrían aumentar su poder económico, y sobre todo sus reservas de petróleo con el recurso tan titánico que allí se encuentra. Lamentablemente, ambas facciones fueron expulsadas por navíos rusos que no dudaron ni por un momento en entrar en la zona de conflicto. Se demuestra otra vez como EEUU se retira ante la presencia rusa.
Todas estas pruebas muestran lo que puede ser el principio de una guerra en Ucrania. La pasividad de Europa y los norteamericanos es vía libre a que Rusia tome las medidas necesarias y oportunas. Pero para consolidar estas suposiciones primero se ha de entender las motivaciones y anhelos de Rusia. ¿Para qué Ucrania? ¿Cuál es su valor? ¿Se tratan de intereses económicos o políticos? Estas preguntas serán respondidas. Y el hecho más importante de todos (que sirve tanto de comparación como de entendimiento del problema) que abrirá el cofre es la invasión de Crimea.
La invasión de Crimea (Marzo de 2014): Análisis detallado
De Crimea se habló mucho durante la invasión. Unos medios publicaron que Rusia había intercedido ante la voluntad del pueblo de Crimea. Otros decían que fue una decisión del gobierno que simpatizaba con Rusia y decidió anexionarse. Nada más lejos de la realidad. Las verdaderas intenciones y la legalidad de los hechos acontecidos se va a discutir.
Los acontecimientos de Crimea podrían dividirse en 4: El referendum, la presencia de tropas rusas en territorio ucraniano, la expulsión de Yanukovich y la adhesión de Crimea por Rusia. Empecemos por el primero.
- El referéndum de Crimea
Para entender el proceso del Referéndum hay que mirar a su población. Crimea al igual que Ucrania es un territorio con personas de diferente orientación ideológica. Se pueden representar en dos grupos: Los europeístas y los nacionalistas rusos. Los primeros se sitúan al oeste del país y abogan por ser miembros de la Unión Europea, con todos los beneficios que eso conlleva. No se sienten rusos o de ninguna otra nación. Por este hecho, existen conflictos muy intensos con su contraparte, los nacionalistas rusos, que luchan por pertenecer a la Federación de Rusia. Estas personas poseen un sentimiento nacional ruso que se sustenta en la idea de la unificación rusa, previa a la creación de la UE, durante la era soviética. Tanto Ucrania como Crimea y otros estados ahora independientes fueron en su día territorio soviético unificado bajo la idea comunista de un pueblo proletario unido y poderoso. Sin embargo, esto es muy criticable. Los nacionalistas rusos que intentan proyectar esta idea en el gobierno de Putin es sin duda propio de la comedia. El gobierno ruso es completamente anticomunista, de hecho, se muestra descontento ante los sucesos criminales de la era soviética, incluso algunos no cometidos que siguen siendo condenados, como la masacre del Bosque de Katyn. Además, tener en cuenta que actualmente Rusia es un estado capitalista con un gobierno centralizado y controlado por Vladimir Putin, lo cual se antepone a todas las ideas del marxismo-leninismo, la doctrina ideológica seguida por la unión soviética en sus inicios. Por lo que aun siendo un punto de vista diferente no es siquiera lógico o racional, carece de toda verdad sea objetiva o subjetiva.
La unificación por tanto de Crimea con el estado ruso es sin duda una pantalla de humo para permitir que Putin pueda extender sus influencias en Ucrania y despertar ese sentimiento de la Rusia comunista que de ninguna manera existe en el gobierno ruso. Un mecanismo de control bien establecido que funcionó en Crimea y seguramente funcione de nuevo en Ucrania.
La población europeísta por otro lado sufre las consecuencias del nacionalismo tóxico ruso. En las protestas acaecidas en noviembre de 2013 por la resignación del presidente de Ucrania Yanukovich a firmar el acuerdo de adhesión a la UE muchas personas murieron, en torno a 100. Hay algo seguro en esta masacre, y es que los partidos antisemitas, nacionalistas y xenófobos como "Right Sector" o "Svoboda" tuvieron un papel esencial en los actos violentos. Con lo que un miedo irrefrenable del sentimiento nacional ruso se ha imbuido a lo largo de los años en la población europeísta. Razón de más para pensar que Yanukovich fue condicionado a negar dicho acuerdo por Rusia o sus adeptos.
El referéndum nace como idea para independizar Crimea de Ucrania. Al hacer esto, querría decirse que una parte de la población no se siente parte de la nación existente y requiere por tanto de tomar sus propias decisiones al margen de las voluntades del país al que pertenece. Sin embargo, los resultados de este referendum aplastante con un 95,77 % de votos a favor son dudosos. Se dice esto porque existe una parte importante de la nación que es europeísta y no estaría de acuerdo con la independencia en favor de la adhesión a Rusia, con lo que un apoyo del 95,77 % de los votantes me parece algo bárbaro y bastante inverosímil. Es por ello que en primer lugar se intuye una influencia agresiva que consigue manipular el referendum a favor de los nacionalistas. Y en segundo lugar se sobreentiende que, con este objetivo, la independencia de Crimea puede estar sucediendo en el marco de la ilegalidad. ¿Es esto cierto?
Sobre la ilegalidad del referendum, se ha de decir que fue inconstitucional, ya que el Articulo 2 de la Constitución ucraniana dice: "Ucrania será un estado unitario" y además "el territorio de Ucrania dentro de su actual límite es indivisible e inviolable", lo cual se confirma gracias al capítulo X que provee a Crimea de un estado autónomo. Cabe mencionar que el artículo 134 dice que Crimea es "una parte inseparable y constituyente de Ucrania". Por lo que todas estas violaciones dictaminan que fue un suceso anticonstitucional.
No obstante, queda otra pregunta, ¿se violaron las leyes internacionales en este proceso? Bueno, técnicamente no, ya que fue un asunto interno. Aun así, el referendum no cumplió los llamados estándares internacionales, los cuales indican como deben proceder los referendums de los diferentes estados. Los principios generales de una votación justa se recogen en el artículo 3 del European Convention for the Protection of Human Rights and Fundamental Freedoms, y en el artículo 25 del International Covenant on Civil and Political Rights. En estos tratados hay que decir que Ucrania es participe, con lo que si se aplican a este estado.
Por tanto, en base a estos estándares debe cumplirse dos condiciones para la libertad de las votaciones en el referendum:
- Ausencia o restricción de las fuerzas militares de los partidos de oposición además de una neutralidad de las autoridades públicas.
- La transparencia del referendum.
La segunda condición tampoco fue así. En una votación de referendum las preguntas o elecciones dispuestas para que la población vote deben ser frases claras y concisas, y además tienen que estar polarizadas, es decir, deben ser decisiones contrapuestas y no ambiguas que consideren los aspectos fundamentales que son de importancia en el referendum. Para entender lo que se está explicando estas fueron las opciones alternativas que los votantes podían elegir:
a) ¿Está usted a favor de la República Autónoma de Crimea reuniéndose con Rusia como parte constituyente de la Federación Rusa?
b) ¿Está usted a favor de restaurar la Constitución de la República de Crimea de 1992 y del estado de Crimea como parte de Ucrania?
En la segunda opción existen dos problemas. La primera es que la opción está forzando al votante a elegir la Constitución de 1992 y no la actual, cuestión altamente importante en la decisión de los acontecimientos. Esto podría haberse solucionado haciendo otro referendum para reelegir la Constitución vigente, pero no se procedió así. Lo que se consigue con esto es forzar a la población a adoptar una respuesta que puede que no quiera, obligándole a decidir entre dos opciones que quizás aborrezca. El segundo problema es que aun así la opción ES AMBIGUA, ya que parece ser que existen DOS constituciones del año 1992 completamente diferentes, una que constata que Crimea es parte constitutiva de Ucrania, y otra en la que no es constitutiva.
Legalidad de la independencia
Ya sabiendo que los estándares internacionales si fueron violados todavía existen otras cuestiones, ¿fue la declaración de independencia un proceso legal? Con esta pregunta se ha de entender que la legalidad de un referendum no constituye que el proceso involucrado si lo sea. Es decir, los estándares internacionales ignorados por el gobierno ucraniano están asociados a cualquier referendum realizado, con independencia de su carácter. Por otra parte, la independencia de un territorio como lo es Crimea es un hecho no inherente a un referendum pero en este caso si se encuentra ligado.
La independencia de Crimea no fue un proceso legal. Pero empecemos desmintiendo un hecho crucial. El consejo supremo nacional de Crimea dictó que la declaración de independencia se haría teniendo en cuenta la carta de las Naciones Unidas y un rango específico de documentos, así como la opinión de la Corte Internacional de Justicia (ICJ) sobre la independencia de Kosovo. Y es que al ser la independencia de Kosovo un proceso que no viola las leyes internacionales porque es exclusivamente interno y no involucra a otros países, se equipara a los hechos de Crimea. Esto último es clave para el entendimiento ya que la independencia de Crimea efectivamente no violó la norma internacional, pero la Corte Internacional de Justicia también especifica lo siguiente:
"la ilegalidad asignada a las declaraciones de independencia no procedían del carácter unilateral de esas declaraciones, sino del hecho de que ellos fueron, o hubiesen sido, conectados con el uso de fuerza ilegal u otras escandalosas violaciones de normas o de la ley internacional, en particular las de un carácter autoritario"
Y como ya se ha dicho, la presencia de fuerzas rusas en territorio ucraniano antes y durante el referendum es un hecho verídico. E incluso existen reportes de prensa indicando que las tropas militares rusas mantuvieron a las fuerzas militares ucranianas en sus puestos, para evitar que se tomaran las infraestructuras públicas de Crimea. Esto ya de por sí supone la ilegalidad total de la independencia debido al uso de fuerza por parte de agentes externos. Además, si tuviésemos en cuenta la opinión de Kosovo de la ICJ también se hubieran violado las leyes internacionales en base a este hecho. En cualquier caso, la independencia de Crimea es un hecho ILEGAL bajo las condiciones que da la ICJ de las Naciones Unidas.
Autodeterminación y secesión
La autodeterminación de las naciones se refleja en el artículo 1 de la carta de naciones unidas, que se interpreta mediante la Declaración sobre los Derechos de Amistad, en la que se constata: "Toda la gente tiene el derecho libre de determinar, sin interferencia externa, su estado político y de perseguir su desarrollo económico, social y cultural, y cada estado tiene el deber de respetar dicho derecho en concordancia con las disposiciones de la carta". ¿Quiere decir esto que la población de Crimea tenía el derecho de secesión, es decir, de separarse del estado ucraniano? No, ya que también se dice en esta declaración que el principio de autodeterminación no debe ser "interpretado como una autorización o como motivación de una acción que separaría o desmembraría, total o parcialmente, la integridad territorial o unidad política de los estados soberanos o independientes".
Todo ello se resume en que el derecho de autodeterminación para todas las naciones no constituye en sí el derecho INTERNO de autodeterminación, que pueda garantizar una separación política total.
En la realidad existe una excepción todavía sin disputar, que es la secesión de estados bajo dominio colonial. Es importante entender esto, ya que la separación de Kosovo del estado serbio fue tomada en consonancia con las decisiones tomadas por él gobierno canadiense en lo respectivo a la secesión de Quebec, lo cual es interpretable hasta cierto punto. La secesión en colonias fue un tema abordado bajo la Corte Suprema de Canadá, que concluyó con la decisión de Quebec sobre la autodeterminación externa, que constó de dos situaciones en las que se podría dar esta secesión:
1. "Donde la gente se encuentre sujeta a la subyugación extranjera, dominación o explotación fuera de un contexto colonial".
2. "Cuando la gente sea impedida del ejercicio de su derecho de autodeterminación interna".
Y es este último punto el que sirvió en Kosovo para validar internacionalmente su derecho a la independencia, ya que se violaron en gran medida los derechos humanos durante un tiempo considerable. Aunque como se ha dicho este punto no está totalmente debatido y establecido, además de que la Corte Suprema de Canadá lo dejó abierto a la interpretación.
No obstante, este tema volvió a surgir posterior al referendum en Ucrania, en palabras del propio Vladimir Putin:
"Seguimos escuchando por parte de Estados Unidos y de Europa occidental que Kosovo es un caso especial. ¿Que lo hace tan especial en los ojos de nuestros compañeros? Resulta que es un hecho que el conflicto en Kosovo acabó con un gran número de bajas humanas. ¿Es este un argumento legal? Las normas del derecho internacional no dicen nada sobre esto. Esto no se trata siquiera de estándares dobles; esto es increíble, primitivo, un cinismo despuntado. Uno no debe intentar de forma tan vulgar hacer que todo se adapte a sus intereses, diciendo siempre blanco hoy, y negro mañana. De acuerdo a esta lógica, tenemos que asegurar que todo conflicto lleve a pérdidas humanas".
Evidentemente esto último no es del todo cierto, pero si es un hecho que la norma internacional tiene un problema a la hora de establecer este criterio. Y uno no ha de ser un estratega para saber que es una decisión tomada bajo intereses estratégicos, de la misma forma que Putin justifica la independencia de Crimea. Por lo tanto, ya que Crimea no podía declarar el derecho de secesión, tampoco debía haberlo tomado Kosovo. Este caso especial no estaba recogido en el derecho internacional.
Conclusión de Crimea
El caso de Crimea resulta ser una declaración de intereses por parte de Rusia. Pero todavía no hemos respondido la pregunta. ¿Que se le perdió a Putin en Crimea? En primer lugar, Ucrania es un país independiente y neutral, no se ha unido ni a la OTAN ni mantiene fuertes relaciones con el Kremlin. Sin embargo, existe una clara división ideológica en el país, entre nacionalistas o grupos neonazis ucranianos (los más radicales) y nacionalistas pro-rusos. Con la clara fuerza que presentan estos grupos nacionalistas ucranianos junto con la población europeísta, es un riesgo considerable que en un futuro podría llevar a una adhesión de Ucrania a la Unión Europea o incluso a la OTAN. Esto no es nuevo, ya que actualmente el presidente Volodimir Zelenski ha demandado esto varias veces a lo largo de su trayectoria presidencial. Este es uno de los grandes motivos de intentar segmentar a Ucrania, para posteriormente intentar controlar lo máximo posible que no haya un acercamiento a Occidente.
En segundo lugar, existe una gran importancia estratégica a nivel económico. El territorio ucraniano posee un gran número de redes de gaseoductos y depósitos de almacenamiento que de ninguna manera pueden ser controlados por influencia de países europeos o EEUU, ya que conllevaría a que Rusia perdiese la capacidad de optimizar su comercio de gas o a la lucha intensa contra los intereses energéticos de Estados Unidos. Estos últimos son en gran parte el suministro de gas a los clientes comunes, que son los países europeos. De verse alterado este suministro, Rusia tendría un problema considerable al igual que Europa, ya que se vería forzada a importarlo de otros países como el americano a través de metaneros con LNG. Además, países como Alemania (cuya demanda de gas es cubierta con importaciones rusas) tendrían que iniciar la construcción de desgasificadores para llevar el LNG en estado gaseoso por sus conductos de distribución. Supone entonces un gran gasto económico adicional e innecesario para los territorios europeos.
Decisiones económicas y políticas entre Europa - Rusia - Ucrania
También debemos preguntarnos sobre los diferentes aspectos políticos y económicos que rigen las relaciones entre los tres agentes, así como los detonantes de esta posible guerra y el futuro de Europa, que se encuentra entre la espada y la pared.
En primer lugar, hay que tener en cuenta que el sector energético es uno de los más involucrados en este conflicto, ya que la demanda de gas y electricidad aumenta cada año. Es una carrera de desarrollo económico que va en sintonía con los consumidores por lo que no puede pararse o verse ralentizada. La hegemonía del gas ruso no es una imposición sino una necesidad y ventaja para poder aumentar la velocidad de escalada hacia una economía sostenible y medioambiental. Sin recursos o con crisis económicas, este objetivo renovable y neutral en emisiones de CO2 es inalcanzable. Por lo que si Europa quiere cumplir los acuerdos de París debe intentar no cerrar los gaseoductos rusos.
En segundo lugar, las tensiones mayores con países de la OTAN podrían llevar a cerrar las exportaciones del cereal o de otras materias primas, que son vitales para el desarrollo de la agricultura y otros sectores industriales europeos. De ser así, el impacto económico a medio-largo plazo podría ser devastador, no solo para nosotros, sino para la economía rusa.
En tercer lugar y no menos importante, Ucrania está intentando impedir la independencia de las repúblicas del Donbass, y esto podría forzar a Rusia a interceder o a reconocer su independencia, ya que se tratan de nacionalistas rusos simpatizantes del Kremlin que requerirían de su apoyo para establecer sus fronteras y reconocimiento territoriales. Es bastante esperable que Putin reconozca en poco tiempo la soberanía de estas repúblicas y su independencia, pero algo está claro, si Rusia no hiciera nada al respecto, su presencia e influencia política en los territorios pro-rusos podría empeorar o verse debilitada. Esto como es lógico no es deseable para el régimen ruso.
En último lugar, existe una parte del espectro que no se suele analizar en detalle. La batalla entre Rusia y EEUU por la hegemonía y conquista del poder económico y político es vigente, y se ha dado siempre en Oriente Medio. No obstante, la capacidad estadounidense para frenar conflictos o intervenir en guerras para y por sus intereses es muy baja en territorios árabes actualmente (finalizó con la salida de las tropas americanas de Afganistán), contando solamente con su baza israelí que sigue sufriendo los ataques de otros países como Palestina. Rusia consolidó su posición como gran influencia gracias a Irán, su gobierno títere. Esto en un futuro le permitirá ampliar sus ventas del gas por oriente, lo cual no favorece mucho a la economía europea. Aun así, mantener los contratos de consumo hará que Rusia considere a Europa como suministro prioritario. ¿Y por qué seria así? Pues porque sus ventas se corresponden con el 78% del gas ruso comercial (2020), y siendo Europa un cliente fiable y dependiente del gas natural, Rusia no tendría razones para cortar el suministro.
¿Es posible que una guerra comience en Ucrania con las tensiones que se están dando actualmente? Bajo lo acontecido en Crimea, es posible. El gobierno ruso no está dejando su poder de lado e intentará por todo lo alto conservar su paz con los territorios vecinos y su integridad territorial. Sin embargo, debido a la colocación de tropas rusas en la frontera ucraniana yo teorizo dos posibilidades que se darían, dependiendo de la estrategia que siga Putin:
1. Invasión de Ucrania a largo plazo: Esta opción se contempla para evitar de todas las formas posibles las bajas humanas, y no supone una conquista de todo Ucrania en sí mismo. A pesar de que muchos que desconocen del tema pensarían que Putin iría con todos los tanques, no está del todo claro. La estrategia con Crimea dice lo contrario. No obstante, otras variables podrían acelerar el conflicto lo suficiente para que esto no se dé. En este escenario, las tropas rusas estarían disponiéndose a lo largo de la frontera para generar tensiones provocadas. Esto haría saltar las alarmas de la OTAN y otros países. Sin moverse y estableciéndose allí durante meses, los países aliados desviarían la atención a otros problemas sin tratar el problema. Una vez que todo volviese a la calma, los nacionalistas pro-rusos volverían a hacer lo mismo que en Crimea, intentar convocar un referendum para que las repúblicas del Luganstk y Donestk acaben siendo independientes y poder anexionarse al país ruso. Las tropas rusas, todavía en las fronteras, forzarían a que este referendum fuese mayoritario a su favor, con lo que uno de los grandes objetivos de Rusia acabaría cumpliéndose.
2. Invasión de Ucrania a corto plazo: Este escenario es el más conflictivo. Bajo mi perspectiva, es el más lógico y esperable. El inicio de una guerra con Ucrania se ha estado gestando durante todo este tiempo por las tensiones entre ambos países, pero no solo eso. Rusia ha tenido problemas muy grandes en Oriente con los estadounidenses y sabe que no puede permitir un acercamiento masivo de la OTAN, que como se ha analizado contribuiría enormemente a la decadencia económica de Rusia. Por un lado, depende de los intereses de Rusia, pero la aceleración de la escalada dependería de la persistencia del gobierno ucraniano por pertenecer a la UE. Como este es el caso, no es de extrañar que se produzca una invasión a gran escala. Aquí no se pretendería una conquista del territorio, sino forzar a Ucrania para que tome dos decisiones: Una, el reconocimiento de las repúblicas del Donbass y dos, la neutralidad en lo respectivo a la adhesión a la OTAN o a la UE.
Independientemente del escenario, es una tragedia originada por intereses entre superpotencias económicas que nunca dejarán de ejercer su poder. Aunque no quiero hablar aquí de mi opinión al respecto, ya se verá la evolución de los hechos, pero es muy posible que Ucrania pueda sufrir una guerra inminente.
La información sobre la que se ha basado este análisis se ha obtenido del estudio "The Crimean Crisis, An International Law Perspective", de Christian Marxen.
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